El valor de
cuidar a los clientes
Por: Tom Hopkins
Uno de las
mayores retos que tiene que enfrentar cualquier negocio es mantener el
equilibrio. En muchos negocios, se pone más énfasis en conseguir nuevos
negocios que en servir a los clientes que tienen en la actualidad. Junto
con las funciones de ventas, las funciones de servicio al cliente son
vitales para el éxito general y se le debe dar el énfasis apropiado. Un
servicio al cliente deficiente le costará a la compañía tanto como tener a
un vendedor deficiente en el campo. Ambos pueden dañar la reputación de
una compañía y su potencial de un crecimiento futuro.
Cuando las
compañías no dan un servicio apropiado a los clientes que los vendedores
logran y los clientes se van a otro lugar, algunas veces asumen que, en
principio estas no fueron buenas ventas. Usualmente, este no es el caso.
¿A donde van los clientes que no permanecen con su compañía una vez que
han hecho una sola compra?
Muchos
simplemente le compran a otro. Es sorprendente que un gran número de
vendedores que no hacen la venta asumen que la mayoría de los clientes
potenciales nunca tomaron una decisión de compra. La triste verdad es
que, a causa de esta creencia, no implementan un seguimiento adecuado. Si
lo hicieran, descubrirían que el prospecto muy probablemente le compró a
alguien más. A lo mejor encontraron un producto o servicio que les gustó
más o encontraron a un vendedor profesional más persuasivo.
Tengo una
filosofía para compartir con usted. Por favor, comprométase con esta
declaración: “Si soy un profesional, ellos me comprarán a mi, a menos
que cierren su empresa o se mueran”. Comprométase con usted mismo a ser
tan profesional que ellos inviertan dinero con usted a menos que ya no
estén en el negocio o que la persona que toma las decisiones esté
recibiendo su recompensa celestial. Esto puede sonar extremo, pero esta
es la forma en la que tiene que sentir si quiere conseguir negocios. Otra
cosa que les sucede a las personas que no hacen el negocio con usted es
que la persona contacto o el agente de compras es reemplazado con bastante
frecuencia. Cada vez que hay una persona nueva encargada de tomar la
decisión de compra, usted necesita comenzar todo el proceso de nuevo,
ganándose su confianza y sus negocios. Por esta razón es importante
vigilar continuamente cada compañía de su territorio por si se presentan
cambios. Al presentarse ese cambio en una compañía cuyos negocios usted
no tiene todavía, tendrá la oportunidad de comenzar desde cero en su
intento de conseguir los negocios. Recuerde, incluso si actualmente
hacen negocios con la competencia, el vendedor estará librando la misma
batalla que usted para ganarse los negocios.
La tercera razón por la que la
gente no hace negocios con su compañía es que usted perdió el negocio con
la competencia. Espero que sea lo suficientemente maduro como para
decir, “Si perdí este negocio, me ganaron debido a habilidades y talento.
Voy a aumentar mi nivel de destrezas para que esto no vuelva a ocurrir.”
Siempre habrá esa
clase de clientes a los usted simplemente nunca podrá complacer. He
tenido clientes a quienes les he dado mucho servicio y sé que me he
ganado el negocio pero por una razón o por otra no lo logré el cierre.
Solía culpar a los demás por estos fracasos. Sin embargo, entre más
observo la venta, más me doy cuenta de que si se van con la competencia,
es porque su desempeño fue superior. Es en ese momento cuando se necesita
fijar una meta para llegar a ser mejor en este juego que se llama ventas.
La última razón
por la cual los clientes no hacen negocios con usted es porque ya no usan
el tipo de producto que usted tiene. Si ellos, literalmente, han cambiado
la forma de hacer negocios y su compañía ya no tiene el producto que
satisface sus necesidades, usted perderá ese negocio. Acéptelo con gracia
y diríjase a alguien más que pueda necesitar sus servicios. Su actitud en
un momento como este puede generarle negocios futuros en caso de que las
necesidades de esa compañía cambien.
CIERRE DEL MES
La pregunta
secundaria de cierre
Cuando
usted tiene un cliente o clientes que parecen estar dudando de hacer un
negocio y usted está seguro de que será una magnífica decisión si la
toman, trate de manifestar la principal decisión de compra. Antes de que
respondan, añada una pregunta secundaria, una pregunta reflexiva. Si la
respuesta a la pregunta reflexiva es positiva, usted sabrá que estarán de
acuerdo con la pregunta principal con el fin de recibir el beneficio
secundario.
Fraseología: “Tal como yo lo veo, Juan y María, la única real decisión
que tenemos que tomar hoy es qué tan pronto comenzarán a disfrutar los
beneficios de nuestro (nombre del producto). A propósito, ¿Cuando será
mejor instalarlo? ¿Esta semana, la próxima o mejor el próximo sábado?
Si
verifican en su calendario para programar la fecha de instalación, usted
ha hecho una venta, ¿cierto? Anotará la fecha para el despacho en sus
documentos, se las mostrará y pedirá su aprobación.