No puedes cambiar a nadie excepto a ti mismo. Después de que llegues a ser un ejemplo, puedes inspirar a otros a que se cambien a sí mismos.
Hace poco más de un siglo, dos comerciantes estaban haciendo planes de ensanchar sus negocios, y uno le dijo al otro:
- Lo que hace falta es inventar una máquina de coser.
-¡Tal invento es imposible!, repuso el otro.
Pero un joven trabajador de la misma empresa, al escuchar la conversación de esos hombres de negocio, les dijo:
- Me extraña que hombres como ustedes se atrevan a decir que es imposible inventar una máquina de coser. Yo si creo que alguien la puede fabricar.
-¿Por qué no la inventas tú?, dijeron los dos.
Elías Howe aceptó el desafío y comenzó a trabajar en ese proyecto durante su tiempo libre. Y en 1846 pudo demostrarles a estos comerciantes y al mundo entero que aquel invento no era algo imposible de hacer. Más tarde, Isaac Merrit Singer lo perfeccionó, y hoy la máquina de coser se encuentra en casi todos los hogares del mundo.
A un joven y hasta a un niño, no se les puede decir que "no pueden hacer" algo, porque son capaces de probarnos lo contrario.
Una de las competencias de golf más famosas del mundo es la conocida con el nombre de Masters, que se juega cada año en el estado de Georgia, Estados Unidos. Hace algunos años, el golfista Nick Faldo declaró a los periódicos que el jóven Tiger Woods no podría ganar la competencia porque le faltaba experiencia. Y tal vez tenía razón, porque Tiger apenas tenía 21 años de edad.
No se sabe si Tiger tomó seriamente ese desafío; el caso es que en esa ocasión rompió todos los records en esa competencia, con doce golpes menos par.
Diariamente recibimos desafíos porque nuestra sociedad así lo demanda. Hay muchos que se dan por vencidos en los primeros "rounds"; otros hacen el intento pero se desaniman a mitad del camino; pero sólo los que aceptan el reto, y con esfuerzo y dedicación persiguen su meta, son los que salen triunfadores.
No se acobarde ante los desafíos; no vea en los obstáculos una fuente de problemas, descubra en ellos la oportunidad de superarse y enfréntelos con valentía.
Nadie camina por la vida sin haber pisado en falso muchas veces.
Nadie alcanza la meta con un solo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo.
Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temerle a la tempestad, ni llega al puerto sin remar muchas veces.
Nadie llega a la otra orilla sin hacer puentes para pasar.
Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad.
Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir sus espinas.
Nadie recoge cosechas sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Nadie reconoce la oportunidad hasta que ésta pasa por su lado y la deja ir.
Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.
Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a sí mismo, ni se hace hombre sin sentir a Dios.
Nadie encuentra el pozo de Dios hasta caminar por la sed del desierto.
Nadie deja de llegar cuando se tiene la claridad de un don, el crecimiento de su voluntad, la abundancia de la vida, el poder para realizarse y el impulso de Dios.
Nadie deja de llegar cuando de verdad se lo propone. Si saca todo lo que tiene y está con Dios...!Va a llegar!