Queridos lideres:
No nos gusta tratar estos temas, pero forman parte de lo que hacemos, y es necesario que todos tomemos conciencia de los mismos
Estas son síndromes que debemos velar continuamente, porque son dañinos y destructivos para el negocio:
1- Grupitis: Es cuando nos encargamos de aislar al grupo que vamos construyendo del equipo, lo grave es que todo lo que hacemos es duplicable y cuando enseñamos esto y la gente lo duplica, paramos destruyendo el negocio. Pertenecemos a un equipo, no todos tenemos que estar de acuerdo en todo, pero si todos debemos contribuir a la meta y visión de ese equipo, y el que no haga eso, esta afectando los intereses de todos
2- Desedificación: Es cuando emitimos opiniones negativas de los up-line, downlines, o crossline. Si no tenemos nada bueno que decir, callamos. Si tenemos alguna dificultad con un downline, se consulta siempre para arriba, jamás hable cosas negativas con tus downlines o con tus crossline. Hay otras maneras de desedificar , que es cuando llegamos tarde a los eventos del equipo, no le damos importancia, no asistimos, o por ejemplo cuando no consumimos nuestros productos.
3- Crossline: Es cuando hablas del negocio o de alguna persona del negocio con socios de otras organizaciones. Esto es fatal, porque además del daño que hace a las personas, destruyes tu credibilidad y liderazgo.
Estos males cuando aparecen deben ser sacados de raíz, no se deben tolerar ni posponer su solución, porque siempre una opinión negativa siembra duda, desconfianza y destruye la armonía y el buen ambiente en el que debe funcionar el negocio.
Señores, lo mas que deseamos es que todo funcione bien, y por eso cuando aparecen síntomas de esta naturaleza, tan destructivos, no podemos tolerarlos ni jugar con ellos, porque eso pone en peligro el arduo trabajo de todos.
No tengamos temor en tratar directamente estos temas con quien sea cuando aparezcan, nadie puede ponerse bravo, llama a tu platino inmediatamente y sin demora
Esperamos sean comprensivos con estos temas de vital importancia.
Muchas gracias
Pepe Cohen