Buenas decisiones

Por: Zig Ziglar

 

Brandon Silveria cuenta su historia en un folleto publicado por el Century Council (1310 G Street, NW, Suite 600, Washington, D. C. 20005-3000 [202/637-0077] www.centurycouncil.org).  El dice, “Mi vida antes:  Tenía un trabajo, un automóvil, una novia... y después: una mala decisión.

 

¿Qué había de malo en tomarme un par de tragos? ¡Todos los demás lo estaban haciendo!  Y ¿por qué no manejar de regreso a casa?  Después de todo, mis amigos necesitaban que alguien los llevara....... 

 

Me tomé varias cervezas y decidí manejar.  Mi carro se salió del camino y se estrelló contra un árbol a toda velocidad.  Estuve en coma por dos meses y medio.  Mi peso bajó de 168 libras a 109.  No podía caminar, hablar o comer.  Milagrosamente, estoy vivo para contar mi historia.

 

“Lo triste de todo esto es que yo me causé a mi mismo todo este desastre por tomar decisiones estúpidas.  Primero, la decisión de pensar que estaba lo suficientemente sobrio para manejar – después de todo, yo era invencible, ¡nada podía pasarme!  QUE ERROR.”

 

Brandon desea que todos los jóvenes se den cuenta que la presión de sus compañeros les hará hacer cosas que normalmente no harían y que usted será quien pague las consecuencias de sus decisiones por el resto de su vida.

 

Entonces Brandon pregunta, ¿"Tiene usted ALGUNA idea de cómo se siente ser tratado como si fuera un retardado mental cuando no lo es?  Comencé como un estudiante y atleta muy popular, en camino a la universidad y hacia una vida maravillosa.  A los 17 años, decidí manejar después de haberme tomado unos tragos.   Desde entonces, lucho diariamente para mantener mi vida enfocada.  Desde que comenzó mi recuperación del accidente, he hablado con más de un millón de estudiantes acerca de las consecuencias de una mala decisión.  Mis sueños nunca se realizarán.  Pagaré por mis estúpidas decisiones por el resto de mi vida.  Espero que mi historia logre una diferencia positiva en su vida y le ayude a tomar “la decisión correcta”.  Recuerde.... es su decisión, es su vida, tome la decisión correcta..

 

A los padres:  la mejor manera de dirigir a su niño en la dirección correcta es yendo ustedes mismos en  la dirección correcta.