El pensamiento:
“Todo lo que logramos y todo lo que dejamos de lograr es resultado directo de nuestros pensamientos”
James Allen
Conoce Ud. Un amigo que le ha ocurrido alguna vez algo así:
- Sentado en un restaurante se le ha derramado accidentalmente su vaso de agua en el piso, a dos mesas de distancia, hay un hombre que le lanza lo que el amigo “considera” una mirada de desaprobación. Tu amigo con ira piensa: “ Que le pasa a este tipo?, Nunca se le ha caído nada?, los pensamientos acerca de esa situación hacen sentir mal a nuestro amigo y terminan por arruinarle el día. A cada momento que tu amigo recuerda el incidente, y cuanto más piensa en él, se pone más furioso.
Pero la verdad es que aquel hombre ni siquiera se dio cuenta que tu amigo había derramado el agua. Lo que paso fue que ese hombre estaba en su propio mundo, reaccionando a sus propios pensamientos sobre un error que cometió en su trabajo ese día, nisiquiera se dio cuenta de la existencia de tu amigo.
Tu amigo por su parte, estaba en su mundo interpretando de aquella reacción lo que él consideraba su realidad.
Entonces debemos pensar en esto:
Son nuestros pensamientos y no nuestras circunstancias, lo que determinan la manera como nos sentimos. Debido a que olvidamos que somos los responsables y los productores de nuestros propios pensamientos, nos parecen que son las circunstancias las que determinan nuestros sentimientos y experiencias. En consecuencia, tendemos a culpar de nuestra infelicidad a las circunstancias, actitud que nos hace sentir impotente frente a nuestra propia vida.
William James, el padre de la psicología americana, dijo una vez: “ El pensamiento es el gran creador de nuestra experiencia”
Al pensar en algo, es fácil creer que el objeto de nuestro pensamiento (el contenido) representa la realidad. Pero cuando comprendemos que pensar es una capacidad y no una realidad, podemos empezar a desechar los pensamientos negativos que cruzan por nuestras mentes.
Infortunadamente, todos hemos pasado muchas veces por esta clase de situación. Se nos olvida que solo estamos pensando y nos llenamos la cabeza de información falsa, que después interpretamos como si fuera “realidad” en vez de “pensamientos”.
La manera como pensamos sobre las cosas y, lo que es más importante, la manera como nos relacionamos con nuestros pensamientos, determinan el efecto que ellos tienen sobre nosotros. Las circunstancia externas son por si misma neutras, es nuestro pensamiento el que le confiere significado. Esta es la razón por la cual un mismo suceso puede significar, y efectivamente significa, distintas cosas para diferentes personas.
La enseñanza es, que el pensamiento es una acción voluntaria, decidida por nosotros mismos, que los pensamientos no son resultados de las circunstancias, las circunstancia y lo que nos rodea son en si neutro, el significado se lo damos nosotros con lo que decidamos pensar o interpretar de esas circunstancia. Entonces decidamos pensar positivo y seremos felices.
También es importante darnos cuenta que podemos ser influenciados para alimentar nuestros pensamientos con ideas negativas, es depende mucho de la influencia de lo que escuchamos leemos, vemos a diario. Debemos ser muy cuidadosos de relacionarnos con personas negativas, si no estamos en condiciones de controlar voluntariamente nuestros pensamientos.
Esos pensamientos pueden llevarnos a sentir miedo, dañar nuestra autoestima, que puede ser el origen de tragedias mayores.
Seamos felices, decidamos ser felices, interpretando lo que vemos de la manera mas positiva y creativa, y cada obstáculo, miremolo como una experiencia y convirtámoslo en un motivo.
Tus pensamientos no representan ninguna realidad, simplemente son pensamientos. La realidad la creamos nosotros mismos en nuestra mente.
Pepe Cohen