El poder de la palabra
Esta vez quiero hablarles del poder de la palabra
Lo que decimos a otros o nos decimos a nosotros mimos, transmite nuestro estado de animo, provoca una reacción, que se convierte en acción y de esa acción depende el resultado que obtenemos de la vida .
Lo que tenemos es el resultado de lo que hacemos, que a su vez es el resultado de lo que sabemos y pensamos, que a su vez es el resultado de la influencia de quienes nos rodeamos. Somos seres constantemente influenciados, Siempre digo que a veces es mejor estar acompañado de un buen libro, donde el autor en su máximo grado de inspiración escribió lo que sentía, y nos lo dejo para siempre, que de algunos de “nuestros amigos”.
Trata de establecer un habito, escribir algo todos los días y aprender algo todos los días. Todo lo que seas capaz de imaginarte es capaz de realizarse, si eres capaz de controlar esa imagen fija en tu mente y trabajar por ella, a pesar de los “buenos consejos de tus amigos y en ocasiones tus seres queridos”. Esa influencia de miradas de desaprobación y de palabras destructivas, hace que no abunden las personas exitosas y que muchos convivamos en la mediocridad de la aceptación.
Seamos diferentes, tengo excelentes amigos, con quien converso a diario, algunos buscan su realización espiritual, su tranquilidad emocional, viven intensamente su vida, su realización no esta dada en riquezas materiales. Otros por el contrario, suenan con tener un palacio, darle a sus hijos lo que ellos no tuvieron cuando niños, viajar y conocer el mundo. Tanto unos como otros son seres excelentes, no hay nada de malo en ninguna de las dos elecciones, lo más valioso es la decisión de cada persona de hacer algo por lo que cree y perseguirlo con todas sus energías.
Comparto con Uds. algo extraído de un libro de Anthony Robbins, que como siempre, ha sido una gran lección y enseñanza, y como ha sido bueno para mí, quizás lo sea para ti
“Sin conocer la fuerza de las palabras, es imposible conocer a los hombres.”
Confucio
“Al principio fue el Verbo....”
Juan , 1.1
Palabras....Se las ha utilizado para hacernos llorar y reír. Son capaces de herir o curar. Nos ofrecen esperanza o devastación. Con palabras podemos dar a conocer nuestras más nobles intenciones o nuestros más profundos deseos.
.. Las palabras no solo pueden crear emociones, sino también acciones. Y de nuestras acciones fluyen los resultados de nuestras vidas, algunos ejemplos:
- Cuando Patrick Henry se encontró ante sus compañeros y delegados y proclamo: < No sé que camino pueden tomar los demás, pero en cuanto a mí, dadme libertad, ¡ o dadme muerte!> encendió la verdadera tormenta de libertad en USA.
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- Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se hallaba en peligro la misma supervivencia de Gran Bretaña, las palabras de un solo hombre ayudaron a movilizar la voluntad del pueblo ingles. Se dijo en cierta ocasión que Winston Churchill poseía la habilidad única de hacer en combate el idioma ingles. Su famoso llamamiento para convertir aquello en su <hora decisiva>, tuvo como resultado el despliegue de un valor incomparable, aplasto el engaño de Hitler sobre la invencibilidad de su maquina de guerra.
- Los puntos de vistas predominantes en Estados Unidos sobre igualdad racial se vieron configurados por las acciones , pero esas acciones se vieron inspiradas a su vez por palabras apasionadas. ¿Quién puede olvidar la conmovedora invocación de Martín Luther King, cuando compartió su visión? < Tengo el sueno de que, algún día, esta nación se levantara y vivirá al verdadero significado de su credo...>
Muchos de nosotros somos conscientes del poderoso papel que han jugado las palabras en nuestra historia, del poder que tienen los grandes oradores para conmovernos, pero pocos somos conscientes de nuestro poder para utilizar esas mismas palabras para conmovernos emocionalmente, para desafiar, dar valor y fortaleza a nuestros espíritus, impulsarnos hacia la acción y buscar mayores riquezas de este regalo que llamamos vida.
Estos sencillos signos son un verdadero regalo. Transformemos estas figuras singulares que llamamos letras (o sonidos, en el caso de la palabra hablada) en un tapiz singular y rico de la experiencia humana.
Ud. y yo debemos darnos cuenta de que el idioma esta lleno de palabras que, además de su significado literal, transmiten una clara intensidad emocional. Por ejemplo:
Si tiene la costumbre de decir que le <disgustan> las cosas, que le <disgusta> su cabello, que le <disgusta> su trabajo, o le <disgusta> tener que hacer algo, no cree que eso eleva la intensidad de sus estados emocionales negativos mas que si eligiera la frase < Prefiero algo mas>?
Piense en la palabra <caballerosidad>, esta conjura imágenes diferentes y tiene mayor impacto emocional que palabras como <amabilidad> o <cortesía>. La caballerosidad hace pensar en un valiente caballero montado sobre un alazán blanco, defendiendo a su dama de cabellos negro, transmite nobleza de espíritu y honor.
Las palabras <perseguir la excelencia> crean indudablemente mayor intensidad que < tratar de hacer las cosas mejor>
Persigamos la excelencia, gracias por su amistad una vez mas, gracias a Dios y a estos tiempos
Pepe y Leity