Evitando la Flojera Mental Por el Dr. John C. Maxwell
Yo tengo una “silla para pensar” designada en mi oficina.
Yo no me siento en ella cuando alguien llega a conversar. Yo no la uso para tomar la siesta. Sólo la uso para pensar.
Esta silla no piensa por mí, pero si me habla de vez en cuando. Si se me han pasado varios días sin sentarme en ella, su presencia me recuerda sutilmente que no estoy dedicando tiempo suficiente a la siempre importante tarea de pensar.
Cuando fallamos en hacer del pensamiento una prioridad, desarrollamos lo que el autor Gordon MacDonald llama “flojera mental”. Esto puede que no suene como una condición crítica, pero en cierto modo, puede ser muy peligrosa. He aquí como MacDonald la explica:
“En nuestra sociedad llena de presiones, la gente que está mentalmente fuera de forma usualmente caen victimas de ideas y sistemas que son destructivos al espíritu humano y a la relación humana,” él escribe. “Ellos han sido victimizados porque ellos no se han auto enseñado a pensar, ni se han hecho la determinación por vida de la búsqueda del crecimiento de la mente. Al no tener la facultad de una mente fuerte, ellos se vuelven dependientes en los pensamientos y opiniones de los demás. En lugar de bregar con las ideas y asuntos, ellos se reducen a si mismos a vidas llenas de reglas, directrices y programas.”
Usted no puede ser un líder efectivo con una mente limitada de esa forma – no es posible.
Afortunadamente hay un antídoto a la flojera mental: sacar tiempo para pensar. Me doy cuenta que esta puede ser una tarea intimidante para la gente que tienen sus agendas desbordándose por las esquinas. Y sin embargo, cuando no hacemos del pensamiento una prioridad, estamos actualmente saboteando nuestra propia creatividad y éxito.
Piense en esto. Uno de los activos más valiosos en la vida de una persona es una gran idea. Una gran idea tiene poder de transformación. Puede llevarle a lugares a los que usted nunca había soñado con ir. Pero las grandes ideas no vienen de la nada. Ellas comienzan como pensamientos. Por lo tanto, es lógico que mientras más tiempo dedicamos a pensar, más y mejores ideas vamos a tener.
La buena noticia es que no toma horas de pensamiento cada día para generar ideas y mantenerse en buena forma mental. Usted puede lograr una gran cantidad en pocos momentos de pensamiento concentrado e intencional.
Permítame darle dos ejemplos de cómo esto funciona en mi vida. Cada mañana, yo dedico tres minutos a lo que yo llamo el “pensamiento de la película completa”. Yo miro mi agenda para el día y me hago una simple pregunta: ¿Cuál es el evento principal? De todas las cosas que voy a hacer, de todas las personas que voy a ver, de todas las experiencias que voy a encontrar, ¿cuál es la principal?
Usted no puede organizar su día en prioridades si usted no ve todo lo que va a incluir su día. Por eso, yo practico el pensamiento de la película completa por la mañana. Yo tengo que seleccionar mi evento principal temprano, porque no importa lo que sea, ese es el momento en el que debo estar mejor. Soy humano, y no siempre bateo la pelota fuera del parque. A veces, ni siquiera le pego a la pelota. Pero en mi evento principal, más vale que batee un cuadrangular. El pensamiento de la película completa me ayuda a lograr esa meta.
Al final del día, yo dedico otros cinco a diez minutos haciendo lo que yo llamo “pensamiento de reflexión”. Voy a mi silla de pensar y dedico tiempo a revisar mi día completo. Yo me hago preguntas como, “¿A quien ví hoy? ¿En que manera le añadí valor a esas personas? ¿Qué lecciones aprendí? El pensamiento de reflexión no toma mucho tiempo, pero es un ejercicio increíblemente valioso porque convierte la experiencia en discernimiento.
¿Se imaginan lo que ocurriría en su vida si usted practica el pensamiento de la película completa y pensamiento de reflexión? Usted dejaría de perder el tiempo en cosas que realmente no tiene importancia, lo cual le daría más energía para las actividades realmente importantes. Usted estaría más organizado y eficiente. Usted experimentaría menos estrés. Más importante aun, usted también se llevaría más de cada día que le permitiría a usted tener un mejor día mañana.
La mejor manera de empezar este proceso es eligiendo un lugar especifico para pensar. No importa si su “silla de pensar” está en su casa o en su oficina en el trabajo. Tiene que ser en un lugar donde usted no haga otra cosa que pensar por unos momentos dos veces al día.
En esencia, si usted encuentra un lugar donde tener sus pensamientos, usted tendrá más pensamientos. Si usted encuentra un lugar donde dar forma a sus pensamientos, usted tendrá mejores pensamientos. Y si usted encuentra un lugar donde estirar sus pensamientos, usted tendrá mayores pensamientos.
Todo esto, con sólo tres minutos por la mañana y cinco a diez minutos por la noche. Como usted puede ver, los resultados superan por mucho el tiempo invertido.