LA MAGIA DE PENSAR EN GRANDE
Capitulo I
Crea que puede tener éxito, y lo tendrá
éxito significa muchas cosas maravillosas, positivas. éxito significa
prosperidad personal: un hogar bello, vacaciones, viajes, cosas nuevas,
seguridad económica, dar a sus hijos las máximas ventajas. éxito signi-
fica ganarse la admiración y lograr liderazgo, ser visto con respeto
por los demás en la vida social y de negocios. éxito significa libertad:
liberarse de preocupaciones, temores, frustraciones y fracasos. éxito
significa respeto a si mismo, encontrar continuamente mas satisfacción
y felicidad reales en la vida, la posibilidad de hacer mas por aquellos
que dependen de usted.
éxito significa triunfar .
La realización del éxito es la meta de la vida!
Todo ser humano desea el éxito. Todo el mundo aspira a lo mejor
que puede ofrecerle la vida. Nadie goza la humillación de vivir en la
mediocridad. Ninguna persona gusta de sentirse de segunda clase y
verse forzada a seguir ese camino.
Uno de los conocimientos prácticos mas útiles para lograr el éxito se
encuentra en aquella cita bíblica que dice que la fe mueve montanas.
Crea, crea realmente que puede mover montanas, y las moverá. No mu-
cha gente cree que pueda mover montanas. De tal suerte que no mucha
gente lo hace.
Es probable que en alguna ocasión haya oído decir algo como esto:
"No tiene sentido pensar que se puede mover una montaña de su sitio,
con el solo hecho de decir 'montana, muévete'. Es simplemente impo-
sible."
La gente que piensa de esta manera confunde la creencia con la ilu-
sion. Y es bastante cierto, usted no puede desear alejar una montaña.
No puede querer verse en una posición ejecutiva. No puede desear
una casa de cinco dormitorios y tres baños, o la categoría mas alta en
cuanto a ingresos. No puede pretender una posición de liderazgo.
Sin embargo, puede mover una montaña creyéndolo. Puede lograr
el éxito creyendo que puede hacerlo.
No existe nada sobrenatural ni místico en el poder de la creencia.
La creencia obra de la siguiente manera: la actitud de creer " soy po-
sitivo, y puedo", genera la fuerza, la destreza y la energía que usted
necesita para hacerlo. Cuando uno cree "puedo hacerlo", el como ha-
cerlo surge.
Cada día en todo el mundo la gente joven comienza a trabajar en
nuevas ocupaciones. Todos ellos " desean" poder disfrutar algún día
del éxito de alcanzar la cima. Pero la mayoría de estos jóvenes no
tienen la creencia necesaria para alcanzar la cima. Y no alcanzan la cima.
Con la idea de que es imposible trepar a lo alto, no ven los peldaños
que conducen alas alturas. Su conducta...sigue siendo la de las perso-
nas "promedio".
Pero un pequeño numero de estos jóvenes en verdad creen que pue-
den tener éxito. Emprenden su trabajo con la actitud de "llegar a la ci-
ma". Y con la creencia firme, llegan. Con la creencia de que pueden lo-
grar el éxito, que no es imposible, estos jóvenes estudian y observan la
conducta de los altos ejecutivos. Aprenden de que manera aborda los
problemas y toma decisiones la gente afortunada. Observan las actitu-
des de la gente prospera.
El como hacerlo siempre llega a la persona que cree poder hacer algo.
Un joven que conocí, hace dos anos decidió establecer una agencia
para la venta de casas móviles. Mucha gente le advirtió que no debía
ni podía hacer tal cosa.
Disponía de una cantidad no muy grande que había ahorrado, y le
dieron a entender que la inversión de capital mínima que requería era
mucho mayor.
"Dese cuenta de cuantos competidores existen -le dijeron-. Y
además, ,que experiencia ha tenido usted en la venta de casas móviles,
ya no digamos en el manejo de un negocio?"
No obstante este joven creía en su capacidad para triunfar. En el ac-
to reconoció que le faltaba capital, que había mucha competencia en
este negocio y que carecía de experiencia.
"Sin embargo -dijo-, todos estos datos que he reunido muestran
que la industria de casas móviles esta en expansión. Por si fuera poco,
he estudiado a la competencia. se que puedo hacer un mejor trabajo en
el comercio de remolques que cualquiera en esta ciudad. se que come-
tere errores, pero pronto estaré en la cima.
Y llego. Tuvo pocas dificultades para conseguir capital. Su absoluta-
mente irrefutable creencia en que podía tener éxito en aquel negocio, le
gano la confianza de dos inversionistas. Y armado de su creencia inco-
rruptible, hizo lo “imposible”: consiguió que un fabricante de remol-
ques le proveyera de una cierta cantidad de ellos sin pago al contado.
El ano pasado vendió mas de 3 000 000 de pesos.
-El ano próximo -anuncio-, espero sobrepasar los seis millones.
La creencia, una creencia firme, hace a la mente concebir caminos, me-
dios y procedimientos. Par medio de la creencia usted puede lograr
que los demás pongan su confianza en usted.
La mayoría de la gente no pone mucha atención en la creencia. Al-
gunos, empero, los residentes de La Villa del éxito, lo han hecho! Hace
apenas unas semanas, un amigo mío, quien tiene a su cargo un depar-
tamento gubernamental de construcción de carreteras, me relato una
experiencia de “mover montanas”.
“EI mes pasado -comenzó diciendo-, nuestro departamento noti-
fico a algunas compañías de ingeniería que teníamos autorización para
contratar una empresa que diseñara ocho puentes como parte del pro-
grama de construcción de carreteras. Los puentes se construirían con
un costo de 15 000 000 de pesos. La compañía elegida obtendría un 4 %
de comisión, 600 000 pesos por su proyecto.
“Me entreviste para tratar este asunto con 21 empresas. Las cuatro
mayores decidieron en el acto presentar propuestas. Las otras 17 eran
pequeñas, y cada una de ellas tenia solamente de tres a siete ingenie-
ros. La magnitud del proyecto amedrento a 1o de las 17 empresas. Exa-
minaron el asunto, movieron la cabeza y dijeron: 'es demasiado gran-
de para nosotros. Nos gustaría creer que podemos llevarlo a cabo, pero
es inútil intentarlo siquiera.'
“Mas una de esas compañías pequeñas, que contaba solo con tres
ingenieros, estudio los planos y dijo: 'Podemos hacerlo. Presentaremos
una propuesta.' Lo hicieron y obtuvieron el contrato.”
Aquellos que creen que pueden mover montanas, lo hacen. Los que
creen que no pueden, no pueden. La creencia impulsa el poder de realizar.
En realidad, la creencia esta permitiendo cosas mucho mas grandio-
sas que mover montanas en los tiempos modernos. El elemento funda-
mental -de hecho el elemento esencial- en las exploraciones del es-
pacio es la creencia de que el espacio puede ser conquistado. Sin una
creencia firme e inquebrantable en que el hombre puede viajar al espa-
cio, los científicos no tendrían el valor, el interés y el entusiasmo para
seguir adelante. La creencia de que el cáncer puede ser curado puede
finalmente dar como resultado su curación. Hace tiempo se hablaba de
la construcción de un túnel que pasara por debajo del Canal de la
Mancha y que conectara Inglaterra con el continente. La construcción
de este túnel dependió de la creencia de los responsables de este pro-
yecto en que podía ser construido.
La creencia en resultados grandiosos constituye una fuerza impul-
sora, la fuerza que hay detrás de los grandes libros, las mejores obras
de teatro y de los mas importantes descubrimientos científicos. La
creencia en el éxito esta detrás de todo negocio prospero, de la Iglesia
y de las organizaciones políticas. La creencia en el éxito es el elemento
básico, absolutamente esencial, de la gente afortunada.
Crea, crea verdaderamente que puede tener éxito, y lo tendrá.
A lo largo de 1os anos he conversado con personas que han fracasa-
do al emprender negocios audaces yen profesiones diversas. He escu-
chado cantidad de razones y excusas para explicar el fracaso. Hay algo
particularmente significativo que se revela en las conversaciones sobre
fracasos. El que fracasa suelta con la mayor naturalidad del mundo
frases como estas: " A decir verdad nunca creí que resultaría" , o bien,
"Tenia algunas dudas, incluso antes de comenzar", o también, "Claro,
no me extraña que no diera resultado".
La actitud de pensar "muy bien, lo intentare pero no creo que resul-
te" , propicia fracasos.
La incredulidad es una fuerza negativa. Cuando la mente no cree o
duda, atrae "razones" para sustentar el fracaso. La duda, la increduli-
dad, el deseo subconsciente de fracasar, el no desear realmente el exi-
to, son responsables de la mayoría de los fracasos.
Albergue dudas y fracasara.
Piense en la victoria, y tendrá éxito.
Una joven novelista me hablo recientemente acerca de sus ambicio-
nes de escritora. Y salio a relucir el nombre de uno de los mejores auto-
res en el ámbito literario.
"Oh -dijo ella-, el señor X es un escritor maravilloso, pero, desde
luego, no puedo ser ni con mucho tan afortunada como el."
Su actitud me decepciono mucho porque conozco al escritor en
cuestión, y no es que sea particularmente inteligente, perceptivo o nin-
guna otra cosa, sino que posee una gran confianza en si mismo. Cree
que se encuentra entre los mejores y, en consecuencia, sus actos y reali-
zaciones son de lo mejor.
Es bueno respetar al líder. Aprender de el. Observarlo. Estudiarlo'.
Pero no rendirle culto. Crea que puede superarlo. Tenga confianza en
que puede ir mas lejos. Aquellos que tienen la actitud de solo poder
ser el segundo mejor, invariablemente tienen logros que los sitúan en
segundo termino.
Véalo de esta forma. La creencia es el termostato que regula lo que
logramos en la vida. Estudie al sujeto que se arrastra en la mediocri-
dad. Cree que vale poco, así que recibe poco. Piensa que no puede ha-
cer cosas grandes y no las hace. Cree que no es importante, de modo
de cualquier cosa que hace tiene una marca de insignificancia. A me-
dida que pasa el tiempo, la falta de confianza en si mismo se manifies-
ta en la forma en que esta persona habla, camina y actúa. Y, a no ser
que en adelante reajuste este termostato, se va haber disminuido mas y
mas en su estimación. Y puesto que los demás ven en nosotros lo que
nosotros vemos, se volverá mas pequeño en la estimación de la gente
que lo rodea.
Ahora mire adelante suyo a aquel que avanza con paso decidido. Cree
que vale mucho, y recibe mucho. Piensa que puede desempeñar trabajos
importantes y difíciles, y lo hace. Todo lo que lleva a cabo, el modo con
que se maneja con la gente, su carácter, sus pensamientos puntos de vista,
todos dicen: "He aquí un profesional. Una persona importante."
Una persona es el producto de sus propios pensamientos. Crea en
grande. Ajuste su termostato personal en adelante. Lance su ofensiva
de éxito con la creencia honesta y sincera de que puede triunfar. Piense
en grande, y hágase grande.
Hace varios anos, después de disertar ante un grupo de hombres de
negocios, hable con uno de los caballeros que asistieron, quien se me
acerco, se presento y dijo: "He disfrutado realmente su disertación.
Puede dedicarme unos minutos? Me agradaría mucho compartir con
usted una experiencia personal."
Al poco rato, nos hallábamos cómodamente sentados en un café, en
espera de unos refrigerios.
"Yo tengo una experiencia -comenzó diciendo- que concuerda-
perfectamente con lo que usted dijo esta mañana acerca de hacer que
nuestra mente trabaje para nosotras, en lugar de permitir que trabaje
en contra nuestra. Nunca he cantado a nadie coma me eleve por enci-
ma de la mediocridad, pera me gustaría contárselo a usted."
"Y a mi me complacerá oírlo," repuse.
"Bueno, hace exactamente cinco anos trabajaba, como muchos
otros, en el negocio de herramientas y troqueles. Tenia una vida decen-
te de acuerdo con las condiciones promedio. Pero estaba lejos de mi
ideal. Nuestro hogar era demasiado estrecho y no había dinero para
las cosas que deseábamos. Mi esposa, bendita sea, no se quejaba dema-
siado, pero estaba escrito en ella que se sentía mas bien resignada a su
destino, que feliz. En mi interior crecía mas y mas la insatisfacción.
Cuando me permitía ver de que modo le estaba fallando a mi esposa y
a mis hijos, me sentía herido en mis adentros.
"Pero hoy las cosas son completamente diferentes -prosiguio mi
amigo-, tenemos una hermosa casa nueva con muchos metros de te-
rreno y una linda cabaña a nuestra disposición todo el ano, al norte de
aquí. Ya no existe ninguna preocupación en cuanto a si podremos
mandar a los niños a un buen colegio, y mi mujer no tiene que sentirse
culpable cada vez que gasta dinero en ropa nueva. El verano próximo,
con la familia en pleno, volaremos a Europa a gozar de un mes de va-
caciones. Ahora realmente vivimos."
"Como ocurrió todo esto?" -pregunte.
"Sucedió -fue la respuesta- cuando puse en practica la frase que
usted empleo esta noche, "Utilice el poder de la creencia". Cinco anos
atrás tuve noticia de un trabajo en una compañía de herramientas y
troqueles en otra ciudad. Decidí ir, con la idea de que podía ganar un
poco mas. Llegue ahí un domingo temprano, y la entrevista era hasta
el siguiente día.
"Después de comer, permanecí en el cuarto de hotel y por alguna ra-
zon me sentí disgustado conmigo mismo. ' Por que -me pregunte- no
soy mas que un tipo infortunado de clase media? Por que estoy tratando
de conseguir un empleo que representa un avance tan pequeño?'
"No se que me impulso a hacerlo aquel día, pero tome una hoja
membretada del hotel y escribí en ella los nombres de cinco personas
que conocía bien hacia anos, quienes me aventajaban por mucho en
cuanto a poder de adquisición y responsabilidad en el trabajo. Dos de
ellos eran antiguos vecinos que se habían mudado a lujosas residen-
cias. Otros dos eran amigos para los que había trabajado y el otro era
un cunado.
II A continuación -no se tampoco que fue lo que me indujo a hacer-
lo- me pregunte que era lo que hacia que mis cinco amigos tuviesen
lo que yo no tenia, además de mejores empleos. Me compare con ellos
en inteligencia, pero honradamente no pude descubrir que me aventa-
jasen en este sentido. No pude decir tampoco, realmente, que me supe-
rasen en educación, integridad o hábitos personales.
"Finalmente, pase a considerar otra cualidad para el logro del éxito
de la cual se habla generalmente. La iniciativa. aquí, deteste admitirlo,
pero tuve que hacerlo, mis antecedentes mostraban que me encontraba
muy por debajo de mis amigos afortunados.
"Eran casi las tres de la mañana, pero mi mente se hallaba sorpren-
dentemente lucida. Por primera vez veía cual era mi punto débil. Des-
cubrí que tenia una barrera en este sentido. Siempre había llevado una
batuta pequeña. Ahonde mas y mas en mi actitud, y me di cuenta de
que la razon de que careciera de iniciativa era que no creía, en mi fuero
interno, que valiese mucho.
Pase el resto de la noche revisando como la falta de confianza en mi
mismo me había dominado desde que tenia memoria, y como había
utilizado a mi mente para que trabajara en contra mía. Me di cuenta de
que en lugar de decirme como superarme, había tratado de convencer-
me de que no podía hacerlo, y que este rasgo de desprecio a mi mismo
estaba presente en todos mis actos. Finalmente, caí en la cuenta de que
nadie iba a tenerme confianza si yo no creía en mi primero.
"Sin vacilación, decidí entonces: Me siento totalmente de segunda
clase. Pero en adelante no voy a venderme sin poner un precio.
" A la mañana siguiente todavía sentía esa confianza. Durante la en-
trevista de trabajo puse a prueba por vez primera mi nueva confianza.
Antes de acudir a la reunión había deseado tener el valor de pedir el
equivalente a 2 000 pesos, o quizás 3 000, mas de lo que me pagaban
en el trabajo que tenia. Pero en el momento, después de admitir que
era un hombre valioso, aumente la cantidad solicitada a 9 000 pesos. y
los conseguí. Me vendí porque, después de una larga noche de autoa-
nalisis, halle cosas en mi que me hicieron mucho mas vendible.
" Al cabo de dos anos de tomar aquel empleo, había adquirido la re-
putacion de ser alguien que puede conseguir negocios. Luego se pro-
dujo una recesion, lo cual me hizo aun mas valioso porque para enton-
ces era uno de los mejores promotores de la industria. La compañía
fue reorganizada y se me asigno una cantidad importante de acciones
además de una paga mayor."
Crea en si mismo, y las cosas buenas se iran sucediendo.
Su mente es una "fabrica de pensamientos". Una incansable fabrica
que produce un sinfín de pensamientos en el día.
La producción en su fabrica de pensamientos se halla a cargo de dos
capataces, a uno de ellos lo llamaremos señor Triunfo y al otro señor
Derrota. El señor Triunfo se ocupa de fabricar pensamientos positivos.
Se especializa en producir razones por las cuales usted puede, esta ca-
pacitado y tiene la voluntad de hacer las cosas.
El otro capataz, el señor Derrota,. produce pensamientos desvalori-
zantes y negativos. Es experto en formular razones por las que usted
no puede, no es capaz y no tiene posibilidades. Su especialidad es la
creación de la cadena de pensamientos de "por que usted va a fraca-
sar.
Ambos, el señor Triunfo y el señor Derrota, son sumamente obe-
dientes. Atrapan inmediatamente la atención. Todo lo que usted nece-
sita hacer para llamarlos es darles la mas mínima señal de disposición
mental. Si la señal es positiva, el señor Triunfo dará un paso adelante y
se pondrá a trabajar. De igual manera, una señal negativa hará mani-
festarse al señor Derrota.
Veamos el siguiente ejemplo para analizar como obran en usted es-
tos dos capataces. dígase: "Hoy en un día aciago." A esta señal el se-
nor Derrota entra en acción y elabora algunos hechos que demuestran
que usted esta en lo correcto. Sugiere que hace demasiado calor o de-
masiado frío, que los negocios serán malos este día, que bajaran las
ventas, que los demás tendrán los nervios de punta, que usted puede
enfermarse, que su esposa estará de un humor insoportable. El señor
Derrota es tremendamente eficiente. En unos cuantos instantes lo ha-
bra convencido. Es un día malo. Antes de que se de cuenta, le parecerá
un día verdaderamente malo.
dígase, en cambia: "Hoy es un día magnifico," y el señor Triunfo reci-
bira la señal para entrar en escena. Y le dirá: "Este es un día maravilloso
El clima es agradable. Es un día que vale la pena vivir. Hoy puedes po-
nerte al día en tu trabajo." Y este, en consecuencia, será un buen día.
De este modo, el señor Derrota puede intentar demostrarle el por-
que no puede usted hacer una venta al señor Pérez; mientras que el se-
nor Triunfo le demostrara que si puede. El señor Derrota le convencerá
de que va a fracasar, mientras que el señor Triunfo le dará razones del
porque va a tener éxito. El señor Derrota preparara un brillante alegato
en contra de Tomas, mientras el señor Triunfo le dará mas razones de
por que le agrada a usted Tomas.
Ahora bien, cuanto mas trabajo de a alguno de estos dos capataces,
mas fuerte se volverá este. Si al señor Derrota se le da mas trabajo, bus-
cara recursos y ocupara mas espacio en su mente. Y, con el tiempo,
asumirá por entero la tarea de elaborar pensamientos, y prácticamente
todo pensamiento que surja será de naturaleza negativa.
Lo único sensato que puede hacerse es echar fuera al señor Derrota.
Usted no lo necesita. No le hace falta tenerlo a su lado diciéndole que
usted no puede, que es incapaz de alcanzar algo, que fracasara, y cosas
como estas. El señor Derrota no quiere ayudarle a llegar a donde usted
desea, así pues, échelo a la calle.
Haga uso del señor Triunfo el l00% de su tiempo. Cuando un pen-
samiento penetre en su mente, pida al señor Triunfo que vaya a traba-
jar por usted. El le mostrara como puede lograr lo que quiere.
De hoy a mañana, en esta época, decenas de miles de consumidores
harán su entrada triunfal en los mercados del mundo.
La población crece a una velocidad jamás vista. En los últimos diez
anos el aumento ha sido de muchos millones. Aparecen también nue-
vas industrias, nuevas proezas científicas, y tiene lugar una importante
expansión de mercados, todas oportunidades seductoras. Estas son
buenas noticias. Este es un tiempo maravilloso para vivir!
Todo apunta a una demanda nunca antes vista de personas del mas
alto nivel en todos los campos, personas que tengan la habilidad supe-
rior de influir sobre los demás, de dirigir su trabajo, de ponerse a su
servicio con su capacidad de liderazgo. Y las personas que ocuparan
estas posiciones de mando son todas adultas o casi adultas en este
preciso momento. Usted es uno de ellos.
La promesa de un auge no es, desde luego, una garantía de éxito
personal. Un rápido vistazo demuestra que millones y millones de
personas -de hecho la mayoría- se esfuerzan pero no logran verda-
deramente triunfar. La mayoría de la gente todavía se debate en la me-
diocridad, a despecho de la cantidad inusitada de oportunidades en
las ultimas décadas. Y con el periodo de crecimiento que se espera,
muchos seguirán preocupándose, con temor, arrastrándose en la vida
por sentirse poco importantes, no valorados, incapaces de hacer lo que
quisieran hacer. En consecuencia, su desempeño les redituará míseras
recompensas y una felicidad raquítica.
Aquellos que conviertan la oportunidad en recompensa (y permita-
me decir que sinceramente creo que usted es uno de ellos, de no ser
así, confiaría en la buena suerte y no se molestaría en leer este libro) se-
ran aquellos individuos juiciosos que aprendan como predisponerse
para triunfar.
Adelante. La puerta del éxito esta mas abierta de lo que nunca estuvo.
Anótese en la lista, ahora que va a unirse al selecto grupo de los
que consiguen lo que desean en la vida.
He aquí el primer paso hacia el éxito. Es un paso básico. No puede
ser omitido. Primer paso: crea en si mismo, crea que puede triunfar.
COMO ADQUIRIR EL PODER DE LA CREENCIA
aquí están las tres guías para adquirir e incrementar el poder de la
creencia:
1. Piense en el éxito, no piense en el fracaso. En el trabajo, en su ca-
sa, sustituya el pensamiento del fracaso por el pensamiento del éxito.
Cuando se enfrente a una situación difícil, piense: "Venceré", no "pue-
de suceder que pierda". Cuando compita con alguien, piense: "Soy
igual al mejor" , no" soy inferior" .Cuando la oportunidad aparezca,
piense: "Puedo hacerlo", nunca "no puedo". Deje que el pensamiento
rector "tendré éxito" domine el proceso de sus ideas. Pensar en el éxito
condiciona su mente a crear planes que propician el éxito. Pensando en el
fracaso, en cambio, propicia exactamente lo contrario. Pensar en el fracaso
condiciona la mente a elaborar pensamientos que acarrean fracaso.
2. Recuerde periódicamente que usted es mejor de lo que cree ser.
Los afortunados no son superhombres. El éxito no requiere de un su-
perintelecto, ni hay en el ninguna cosa mística. El éxito no se basa en la
suerte. Las personas exitosas son por lo general personas ordinarias
que han aprendido a creer en si mismas y en lo que hacen. Nunca -
escúchelo bien, nunca- se venda barato.
3. Crea en grande. La grandeza de su éxito la determina la grandeza
de su creencia. Piense en metas limitadas, y obtendrá realizaciones po-
bres. Piense en grandes metas, y lograra grandes éxitos. Recuerde
también esto!: las grandes ideas y los grandes planes a menudo son
mas fáciles -no mas difíciles- que las ideas y planes limitados.
El presidente del consejo de la General Electric, dijo en una conferen-
cia de directores: "...Necesitamos de cada hombre que aspire a ser diri-
gente -para si mismo y para la compañía- la determinación de em-
prender un programa personal de autodesarrollo... Nadie va a ordenar
a un hombre que se desarrolle... Si un hombre se rezaga o sale adelante en
su especialidad es cuestión de su aplicación personal. Y esto es algo que
supone tiempo, trabajo y sacrificio. Nadie puede hacerlo por usted."
La advertencia es muy cierta y útil. Vívala. Las personas que alcan-
zan los peldaños mas altos, en el manejo de los negocios, en ventas, en
ingeniería, en letras, en el trabajo religioso yen cualquier otra meta
que se proponen, lo consiguen siguiendo de manera continua y cons-
ciente un plan para su propio desarrollo y crecimiento.
Todo programa de formación -y de esto trata precisamente este li-
bro- debe ocuparse de tres cosas: ha de ofrecer las ideas, argumentos
y hechos del tema, el que hacer; en segundo lugar, debe proporcionar
un método, el como hacerlo; y, por ultimo, debe pasar la prueba defi-
nitiva, es decir, dar resultados.
El que de su programa personal para lograr el éxito esta fundado en .
las actitudes y técnicas de la gente que tiene éxito. Como se manejan? ,
como superan los obstáculos?; como se ganan el respeto de lo de-
miles?, que los ubica en una situación aparte de lo ordinario?, como
piensan?
El como de su plan de desarrollo y crecimiento consiste en una serie
de guías concretas para la acción. Estas se hallaran en cada capitulo.
Funcionan, aplíquelas y véalo por usted mismo.
Y, que hay con respecto a la parte mas importante de la formación,
esto es, los resultados? En términos generales, la aplicación consciente
del programa presentado aquí le traerá éxito en una escala que ahora
puede parecerle imposible. Considerando los aspectos particulares, su
programa de formación personal le traería una serie de recompensas: el
beneficio de un mayor respeto hacia usted por parte de su familia, la
recompensa de la admiración de sus amigos y compañeros, de sentirse
útil, de ser alguien, de conseguir una posición social, de incrementar
sus ingresos y de tener un nivel de vida mas alto.
Su formación la dirigirá usted. No habrá nadie sobre usted que le
este diciendo que hacer y como. Este libro será su guía, pero solo usted
puede comprenderse. Solo usted puede ordenarse la aplicación de es-
tos principios. Solo usted puede evaluar sus progresos. Solo usted
puede aplicarse su correctivo en caso de tener un desliz. En pocas pala-
bras, usted mismo va a ejercitarse para lograr un éxito cada a vez mayor.
Usted posee ya un laboratorio completamente equipado en el cual
puede trabajar y estudiar. Su laboratorio es todo cuanto lo rodea. Su
laboratorio consiste en todos los seres humanos. Este laboratorio pro-
porciona todos los ejemplos posibles de la acción humana. Y no existe
limite a lo que puede aprender una vez que se conciba como un cienti-
fico en su laboratorio. Lo que es :mas, no hay que comprar nada, y no
hay que pagar renta. No hay honorarios de ninguna clase. Usted pue-
de usar gratis este laboratorio tantas veces como guste.
Como director ge su propio laboratorio, deseara hacer lo que hacen
todos los hombres de ciencia: observar y experimentar .
No le parece sorprendente que la mayoría de la gente comprenda
tan poco acerca de por que las personas actúan como lo hacen siendo
que toda la vida están rodeadas de gente? La mayoría no son observa-
dores entrenados. Un propósito importante de este libro es ayudarle a
aprender a observar, a conseguir un entendimiento a fondo de la ac-
cion humana. Es posible que se plantee preguntas como " Por que
Juan es tan afortunado, y Tomas solo la va pasando?", " por que algu-
nas personas tienen muchos amigos, y otras solo tienen unos cuan-
tos?" , " por que la gente puede aceptar con agrado lo que una persona
dice, y no hacer caso en cambio cuando otra persona dice lo mismo?"
Una vez adiestrado, usted sacara conclusiones valiosas, precisamen-
te a través del simple proceso de la observación.
He aquí dos sugerencias especificas para ayudarle a convertirse en
un observador experto. Seleccione para un estudio especial a dos per-
sonas que conozca, la mas afortunada y la mas desafortunada. Luego,
conforme vaya avanzando en la lectura de este libro, observe cuan fiel-
mente se apega su amigo afortunado a los principios del éxito. Este
cuenta también de que el estudio de los extremos le ayudara a ver la ine-
quivoca sabiduría de seguir las verdades compendiadas en este libro.
Cada contacto que tenga con otras personas le brinda una oportunidad
de ver en la practica los principios para lograr el éxito. Su objetivo es
volver habitual la conducta que lleva al éxito. Cuanto mas practique,
mas pronto se volverá en usted instintivo el actuar en la forma deseada.
La mayoría de nosotros tenemos amigos que se aficionan a cultivar
plantas por placer. Y, seguramente, alguna vez les hemos oído decir !
cosas como esta: "Es fascinante ver crecer las plantas. Observar con ex-
actitud como responden al abono y al riego. Ver que hoy están mucho
mas grandes de lo que estaban la semana pasada."
Desde luego es emocionante contemplar lo que puede ocurrir cuan-
do los hombres cooperan con la naturaleza. Pero no es ni una décima
parte tan fascinante como puede ser mirarse a uno mismo responder a
un programa personal de dominio del pensamiento seguido con esme-
ro. Regocija darse cuenta de que uno se vuelve mas confiado, mas efi-
ciente, mas venturoso día tras día, mes tras mes. Nada, absolutamente
nada, en esta vida produce mas satisfacción que saber que uno se halla
en el camino del éxito y la realización. Y nada constituye un mayor re-
to que el propósito de dar lo mejor de uno mismo.
En este libro se ha hecho el mayor esfuerzo por presentar los Princ.-
pios de logros de manera clara y sencilla. A continuación se presentan
tres ideas que le ayudaran a sacar el máximo provecho de este libro.
1. Lea el libro completo tan pronto como pueda. Pero no lea dema-
siado aprisa. Deje que cada idea, cada principio, penetre en su mente
para que entienda exactamente como se aplica a su caso.
2. En seguida"dedique una semana a estudiar, lo que se dice estu-
diar, cada capitulo. Un excelente plan consiste en escribir en una pe-
quena tarjeta el principio resumido al finalizar cada capitulo. Todas las
mañanas, durante una semana, dígase: "Hoy voy a aplicar estos prin-
cipios." Luego recítelos. Lleve la tarjeta con usted, y léala varias veces
durante el día. Luego, todas las noches haga una reflexión acerca de
que tan bien logro aplicar cada principio. Propóngase hacerlo, enton-
ces, aun mejor al día siguiente.
3. Después de que haya dedicado una semana a calia capitulo, relea
el libro por lo menos una vez al mes durante el ano. Cada vez que lo
lea, evalúe su desempeño. Este siempre dispuesto a mejorar.
Y por favor, prometa adiestrarse en el programa para llevar a cabo
un proyecto definido. Muchos individuos se sienten físicamente in-
dispuestos si les falta una comida, o si trastocan sus noches y sus días.
Así piles, dedique cierto tiempo del día específicamente a instruirse en
los principios del éxito.