LO QUE SIGNIFICA
FORTALECER A OTROS
Un artista inglés llamado William Wolcott fue a Nueva York en 1924 para registrar sus impresiones sobre esa fascinante ciudad. Una mañana andaba de visita en la oficina de un antiguo colega cuando la urgencia de escribir le sobrevino. Al ver papel sobre el escritorio de su amigo, le preguntó:
—¿Podrías dármelo?
El acto de fortalecer a otros cambia vidas, y es una situación en la que ni usted ni las personas que fortalece perderán.
Su amigo le respondió:
—No es papel para dibujar. Es papel común y corriente para envolver.
Sin querer perder ese destello de inspiración, Wolcott agarró el papel de envolver, y dijo:
—Nada es ordinario si se sabe cómo usarlo.
En ese papel ordinario Wolcott trazó dos dibujos. Ese mismo año, uno de ellos se vendió por quinientos dólares y el otro por mil, una suma bastante importante en 1924.
Aquellos bajo la influencia de una persona fortalecedora son como el papel en las manos de un artista talentoso. No importa de qué estén hechos, pueden convertirse en tesoros.
La habilidad de fortalecer a otros es una de las claves para el éxito personal y profesional. John Craig señaló: «No importa cuánto trabajo pueda hacer, ni cuán atractiva sea su personalidad, no podrá llegar muy lejos en los negocios si no puede trabajar con otros». Y el ejecutivo J. Paul Getty declaró: «No importa cuánta experiencia o conocimiento posea un ejecutivo; si no puede alcanzar resultados con las personas, carece de valor».
Cuando uno fortalece a las personas,
no solo las influye; impacta a todos
los que ellos influyen.
Cuando uno se convierte en un fortalecedor, hace más que trabajar con y mediante las personas. Capacita a otros para alcanzar los niveles superiores en su desarrollo personal y profesional. En términos sencillos, el fortalecimiento es dar su influencia a otros con el fin de que crezcan personal y organizativamente. Es comunicar su influencia, posición, poder, y oportunidades, a otros con el propósito de invertir en sus vidas para que puedan operar a capacidad total. Es ver el potencial de las personas, comunicarles sus recursos, y mostrarles que cree completamente en ellas.
Es posible que ya esté fortaleciendo a algunos sin saberlo. Cuando uno le confía a su cónyuge una decisión importante y le apoya con alegría, eso es fortalecimiento. Cuando uno decide que su hija está lista para cruzar la calle sola y le da el permiso para hacerlo, la fortalece. Cuando le delega un trabajo desafiante a una empleada y le da la oportunidad que necesita para hacerlo, la fortalece.
El acto de fortalecer a otros cambia vidas, y para usted y aquellos que fortalece, es una situación ideal. Dar a otros su autoridad no es como regalar un objeto, su auto, por ejemplo. Si lo regala, se queda varado. Ya no tiene transporte. Pero fortalecer a otros dándoles autoridad tiene el mismo efecto que comunicar información: No pierde nada. Aumenta la habilidad de los demás sin reducir la suya.