No vivamos en referencia al Ego

 

Queridos socios y amigos:

 

Una de las razones mas importante que me ha hecho dedicar el resto de mi vida a Quixtar, no es solamente el modelo como negocio para generar tiempo y dinero, sino la oportunidad de crecer como persona, de aprender una y otra vez y entender al ser humano. Es maravilloso poder ser feliz todo el tiempo, y aprender  a disfrutar cada situación que se presenta. Señores es posible eso, ocurre en mi vida, la felicidad es una interpretación, si uno sabe porque esta ocurriendo cada cosa, y si uno sabe que van a ocurrir situaciones, no hay razones para disgustarse, no hay Razón para deprimirse o enojarse, no hay Razón para detenerse.

 

Nada va a provocar un resultado excepto la acción. Acá les anexo unos párrafos del primer capitulo del libro las 7 leyes espirituales del éxito de Depak Chopra, revisen y estudien este fragmento, es maravilloso aprender a vivir en referencia al espíritu y dejar de vivir en referencia al ego, buscando la aprobación de la gente. Hagamos lo que nos corresponde hacer, pase lo que pase, cada noche saldremos a compartir esta oportunidad, nos convertimos en mensajeros de un sueno, y nada no puede detener, porque no hacemos mal, lo que hacemos es compartir un regalo.

 

Entendemos que no todo el mundo esta preparado para recibirlo y lo aceptamos, entendemos que no todos van a darse cuenta de cuan grande es lo que hacemos, veremos como personas por cosas increíbles, abandonan, porque alguien le dijo que no funciona, optan por escuchar a la persona equivocada que nada tiene que ofrecerle, o porque no llega una orden a tiempo, o porque no les gusta alguien en una reunión, o porque desean todo perfecto.

 

Nada es perfecto en la vida, perfecto es Dios, tenemos que ser flexibles, y a la vez sabio para descubrir donde esta la verdad. Es una bendición habernos dado cuenta de esto, es maravilloso lo que hacemos, pero aprendamos a divertirnos, a sonreír y a entender que no siempre todo se va a comportar como deseamos. Seamos feliz mientras transitamos el camino, que nada ni nadie los detenga. Hagamos los que nos corresponde hacer viviendo en referencia a nosotros mismos y no buscando la aprobación del resto.

 

Les recuerdo el seminario del fin de semana en Miami el Sábado y en Orlando el Domingo, que nadie falte, será extraordinaria la experiencia

 

Acá les envió lo que escribió Chopra, disfrútenlo.

 

Pepe

 

 

Cuando descubrimos nuestra naturaleza esen­cial y sabemos quién somos realmente, ese solo conocimiento encierra la capacidad de convertir en realidad todos nuestros sueños, porque somos la posibilidad eterna, el potencial inconmensura­ble de todo lo que fue, es y será. La ley de la poten­cialidad pura también podría denominarse ley de la unidad, porque sustentando la infinita diversi­dad de la vida está la unidad de un solo espíritu omnipresente. No existe separación entre noso­tros y ese campo de energía. El campo de la po­tencialidad pura es nuestro propio yo. Y cuanto más desarrollemos nuestra propia naturaleza, más cerca estaremos de ese campo de potencialidad pura.

Vivir de acuerdo con nuestro yo, en una cons­tante auto-referencia, significa que nuestro pun­to interno de referencia es nuestro propio espíri­tu, y no los objetos de nuestra experiencia. Lo contrario de la auto-referencia es la referencia al objeto. Cuando vivimos según la referencia al objeto, estamos siempre influidos por las cosas que están fuera de nuestro yo; entre ellas están las si­tuaciones en las que nos involucramos, nuestras circunstancias, y las personas y las cosas que nos rodean. Cuando vivimos según la referencia al ob­jeto, buscamos constantemente la aprobación de los demás. Nuestros pensamientos y comporta­mientos esperan constantemente una respuesta. Nuestra vida, por tanto, se basa en el temor.

Cuando vivimos según la referencia al obje­to, también sentimos una intensa necesidad de controlarlo todo. Sentimos intensa necesidad de tener poder externo. La necesidad de aprobación, la necesidad de controlar las cosas y de tener po­der externo se basan en el temor. Esta forma de poder no es el de la potencialidad pura, ni el po­der del yo, o poder real. Cuando experimenta­mos el poder del yo no hay temor, no hay necesi­dad de controlar, y no hay lucha por la aprobación o por el poder externo.

Cuando vivimos según la referencia al obje­to, el punto de referencia interno es el ego. Sin embargo, el ego no es lo que realmente somos. El ego es nuestra autoimagen, nuestra máscara social; es el papel que estamos desempeñando. A la más­cara social le gusta la aprobación; quiere contro­lar, y se apoya en el poder porque vive en el temor.

Nuestro verdadero yo, que es nuestro espíritu, nuestra alma, está completamente libre de esas cosas. Es inmune a la crítica, no le teme a ningún desafío y no se siente inferior a nadie. Y, sin embar­go, es humilde y no se siente superior a nadie, por­que es consciente de que todos los demás son el mis­mo yo, el mismo espíritu con distintos disfraces.

Ésa es la diferencia esencial entre la referen­cia al objeto y la auto-referencia. En la auto-refe­rencia, experimentamos nuestro verdadero ser, el cual no les teme a los desafíos, respeta a todo el mundo y no se siente inferior a nadie. Por tanto, el poder del yo es el verdadero poder.

El poder basado en la referencia al objeto, en cambio, es falso. Siendo un poder que se basa en el ego, existe únicamente mientras exista el obje­to de referencia. Si uno tiene cierto título - si es el presidente del país o el presidente de la junta directiva de una corporación - o si tiene muchí­simo dinero, el poder de que disfruta está ligado al título, al cargo o al dinero. El poder basado en el ego dura solamente lo que duran esas cosas. Apenas desaparezcan el título, el cargo y el dine­ro, desaparecerá el poder.

Por otra parte, el poder del yo es permanente porque se basa en el conocimiento del yo, y este poder tiene ciertas características: Atrae la gente hacia nosotros y también atrae las cosas que de­seamos. Él magnetiza a las personas, las situacio­nes y las circunstancias en apoyo de nuestros de­seos. Esto es lo que se conoce también como apoyo de las leyes de la naturaleza. Es el apoyo de la di­vinidad; es el apoyo que se deriva de estar en un estado de gracia. Este poder es tal que disfruta­mos de un vínculo con la gente y la gente disfruta de un vínculo con nosotros. Es el poder de esta­blecer lazos - lazos que emanan del verdadero amor.